|
En días
pasados fue aprobada por la Food and Drugs Administration
(F.D.A) entidad encargada de autorizar o negar la utilización
de medicamentos en los Estados Unidos, la llamada pildora
abortiva, también conocida como RU-486, cuyo uso está
autorizado y se comercializa en Francia y que ha movido a la
opinión nacional a favor o en contra de la posible
aprobación y utilización en nuestro medio, pero que también
ha causado gran confusión con la práctica de la
anticoncepción post-coital al tratar de encasilla esta
práctica como método abortivo de mecanismo similar al de la
mencionada píldora, siendo este un concepto erróneo que
merece algunas consideraciones.
En
primer lugar, los métodos anticonceptivos, como su nombre
bien los define, van dirigidos a evitar el embarazo, no a
interrumpir el curso del mismo una vez logrado. Los mecanismos
de acción de las dos opciones en mención son bien distintos
y nada tiene que ver uno con el otro. Independientemente
del concepto que se tenga respecto al aborto, es claro que es
una actividad absolutamente ilegal en nuestro país, no así,
la utilización de métodos anticonceptivos y es allí donde
precisamente radica una de las principales diferencias entre
uno y otro método; mientras la mencionada RU-486 es
una substancia que va dirigida a interrumpir el curso del
embarazo logrado, principalmente en las primeras diez (10)
semanas, la anticoncepción de emergencia pretende impedir,
como cualquier otro método anticonceptivo que la concepción
se logre, por lo que no puede catalogarse como abortiva. El
uso de la anticoncepción de emergencia es aprobada y
ampliamente utilizada en nuestro país, en una de dos formas.
La primera administrando dosis elevadas de los mismos
anticonceptivos de uso diario dentro de las primeras 72 horas
de una actividad sexual sin protección adecuada, y la segunda
con la inserción de un dispositivo intrauterino en los
primeros siete (7) días posteriores a una actividad sexual
igualmente sin protección. En ninguna de las dos opciones se
pretende producir un aborto; por el contrario, se pretende
evitar una concepción no deseada, que de otra forma,
posiblemente terminaría en un embarazo no deseado, o en un
aborto provocado, con los consiguientes riesgos de todo tipo
para la mujer. No
sucede igual con el uso de la mencionada RU-486 o
píldora abortiva, cuyo mecanismo de acción va dirigido a
interrumpir un embarazo ya establecido y su uso se realiza una
vez comprobada la existencia de este, muy distante de los
tiempos establecidos para la anticoncepción de emergencia. No
debe existir entonces lugar a confusión entre la
anticoncepción de emergencia y la utilización de la píldora
abortiva. La anticoncepción de emergencia no es abortiva. Son
sustancias completamente diferentes, de mecanismos de acción
igualmente diferentes, y con filosofías de utilización
absolutamente contrarias. La primera va dirigida a evitar una
concepción, no así la segunda que pretende interrumpir un
embarazo logrado.
Espero
haber contribido a hacer claridad en tan importante tema,
porque considero que de una correcta y adecuada información
cada persona podrá libre y responsablemente sacar sus propias
conclusiones y formarse una opinión más objetiva y veraz,
para, con base en ella, tomar sus propias decisiones. ALVARO
HERNANDO CLAVIJO HERNANDEZ
Médico y Cirujano UIS
Esp. en educación sexual y procesos afectivos UIS |